Factoría Retro: Nivel Halloween
A orillas de lo que fuera la Costa Polvoranca, en plena Noche de Brujas, extrañas luces surgen de un local donde se dice que conviven los embrujos del pasado, presente y futuro: ¡Factoría Retro! Dentro de este alón de recreativas, lugar de encuentro para almas inquietas y museo vivo, nos aguarda Jesús Fernández, Amo del Calabozo, Jefe del Cotarro y empresario (pero buen tío).
Parece que Halloween también llega a Factoría Retro, ¿no?
Aquí no perdemos ocasión para celebrar lo que sea, especialmente la pasión por las recreativas. Abrimos en Halloween y esto va a ser una verdadera fiesta. La noche ideal para liarse a tiros con los zombis de House of the Dead o con los bichos de Aliens. Y si pides un Ghosts'n Goblins, lo mismo hasta te acabas hartando de perder la armadura. Diría que va a ser "terroríficamente divertido", pero eso está ya sobadísimo.
Pero, Jesús, ¿Qué demonios es este sitio?
Esto es una chaladura que se nos ocurrió a un grupo de flipados por las viejas recreativas, el pinball y la música de los 80 y los 90, entre otras cosas. Nos dio por ir coleccionando y arreglando recreativas, pinballs, futbolines y otros cachivaches similares por el puro placer y por preservar aquellas maravillas con las que tan bien nos lo pasamos en otros tiempos. A lo tonto, acabamos con una colección de unas 90 máquinas. ¿Por qué no compartirlas con otros fans de estas cosas y descubrírselas a las nuevas generaciones. Así que nos liamos la manta al hombro y abrimos Factoría Retro, que la verdad ha sido y sigue siendo un auténtico éxito. Abrimos con más de 60 máquinas y no dejamos de traer nuevas joyas.
¿Es una especie de refugio para nostálgicos viejescos de la generación X?
Ese parecía el público que esperábamos al comienzo, gente como nosotros, y claro que la hay. A ver, disfrutamos de estas cosas de una manera muy especial, pero también ha aparecido por aquí gente de todas las edades. Muchos padres y madres vienen con los chavales, que descubren una manera distinta de darle a los videojuegos, y además aprenden cómo eran antes y la evolución que han tenido a lo largo de los años. Es una forma de aprender totalmente práctica, en la que participan los padres, una actividad en familia, vaya. Pero también vienen adolescentes por su cuenta, e incluso "yayos" a echarse unas partidas de futbolín o pinball. Aquí hay de todo un poco, y eso casi es lo mejor que hemos conseguido.
Suena bien. ¿Y los jugones de pro? ¿También se pasan por aquí?
Claro, organizamos torneos con frecuencia, en recreativas y pinball, y hasta tenemos unas Playstation para cosas más modernas. Por aquí ya se han pasado campeones de la lucha (electrónica) que nos han dejado a cuadros. Todo un espectáculo. Pasaos por la web o las redes de Factoría Retro, porque estamos todo el rato informando de nuevos torneos y eventos.
¿Y estos tesoritos que veo en vitrinas?
Factoría Retro también tiene su parte de museo, y tenemos expuestas consolas antiguas, ordenadores de los 80 (sí, de los que jugábamos con casete) y alguna joya más, para recordar y para descubrir.
¿Alguna sorpresa más?
Esas están por venir, pero en nada vamos a ir descubriendo que Factoría Retro va más allá de sus puertas... Hasta aquí puedo leer, pero que nadie se olvide de venir en Halloween, que aquí nos comemos a los fantasmas (del Comecocos).
No hay pérdida: cerquita del Metro de Puerta del Sur te vas a encontrar Factoría Retro, en la calle Parque de Cabañeros, 3, esquina Avenida del Pinar. También tienes el bus 450 y estás en plena zona de papeo y copichuelas, así que tenes el Halloween hecho.