HALLOFILMS

Por mucho que nos lo vendan ahora como una fiesta precristiana que siempre ha existido en nuestro folclore oculto, lo cierto es que en España conocemos Halloween por las películas y series estadounidenses. Siempre ha estado ahí, y en otros tiempos los traductores hacían malabarismos para que el público español supiera de qué iba esto (“noche de brujas”, “noche de Todos los Santos, etc.). Ala gente que le guste el cine clásico (la única gente que será perdonada cuando los aliens invadan la Tierra) le sonará Halloween como trasfondo de películas como la loquísima Arsénico por compasión (1944) de Frank Capra o Esta es la Gran Calabaza, Charlie Brown (1966), clásico animado de estas fiestas, pero la verdadera “presentación en sociedad” de la festividad para el público patrio fue La noche de Halloween (1978), clásico del slasher con más suspense que sangre, obra de un John Carpenter en estado de gracia y protagonizado por la “scream queen” por excelencia, Jamie Lee Curtis, en el papel de la sufrida niñera Laurie Strode, así como por Donald Pleasence interpretando al psiquiatra cansino y apurado Dr. Loomis, quien trata de cazar a su escalofriante paciente psicópata Michael Myers después de que se haya escapado del manicomio.

La noche de Halloween no fue la primera película de asesino actuando en fechas festivas, ya que ese honor corresponde a la canadiense Black Christmas (1974), pero su tremendo éxito (durante muchos, muchos años, la película independiente más rentable) inauguró una moda que cubrió todas las fechas marcadas en el calendario con hemoglobina: Viernes 13 (1980), San Valentín sangriento (1981), Noche de paz, noche de muerte (1984), Inocentada sangrienta (1986), etc. La idea inicial para las películas de la serie Halloween era lanzar una cada año, todas ambientadas en Halloween pero contando historias independientes, aunque el éxito de Michael Myers llevó a una secuela, Halloween II: Sanguinario (1981), dirigida por Rick Rosenthal, que retomaba la acción justo en el momento en el que acababa la película anterior. Carpenter, como guionista, trató de recuperar la idea original en Halloween III: el día de la bruja (Rick Rosenthal,1982), con mala recepción por los fans de Michael, ya que lo que contaba era una historia de paranoia, brujería celta y juguetes asesinos en su lugar.

Halloween III fue odiada durante mucho tiempo, aunque, por fortuna, la mayoría de los fans han visto la luz y se han dado cuenta de la maravilla que es. Es más, ninguna de las secuelas y reboots (todos con Myers como asesino principal), pese a resultar entretenidas, han logrado superar la calidad de Halloween III.

Pese al trasfondo de terror y sus oscuros orígenes, Halloween es una festividad asociada a los niños, y no han faltado películas “de terror” para todos los públicos como la saga de telefilmes Halloweentown (1998), El retorno de las brujas (1993) o Casper (1995), así como Pesadillas 2: Noche de Halloween (2018) o La casa del reloj en la pared, ambas del mismo año, ambas con Jack Black y ambas con calabazas que atacan a los protagonistas. Es más, la Gran Película Familiar, E.T. (1982), incluía una grandiosa escena durante Halloween donde el extraterrestre reconocía al mismísimo Yoda. Pero, sin duda, la película de Halloween para todos los públicos más popular es una que también vale para ver mientras se come turrón: Pesadilla antes de Navidad (1993), ya todo un clásico de Henry Selick y Tim Burton, pese a tener un estreno algo tibio en su momento. Por fortuna, ya no se concibe esta parte final del año sin la presencia de Jack Skellington.

Pero si lo que se buscan son sustos, casquería y emociones fuertes, el cine sigue sacándole provecho a esta fiesta más allá de las andanzas de Michael Myers. Ahí tenemos la fiesta que se convierte en festín de posesos de La noche de los demonios (1988), con el famoso baile de la demoníaca Angela, las paranoias conejiles de Donnie Darko (2001) o la revolución hormonal de una mujer lobo adolescente en Ginger Snaps (2000), entre otros muchos y variados títulos, incluyendo las distintas adaptaciones de La leyenda de Sleepy Hollow (la de Tim Burton, la más popular). Uno de los títulos favoritos de la afición, casi de visión obligada cada años, es Truco o trato (2007), combinación equilibrada de terror y comedia donde varias historias se van cruzando durante una noche de Halloween en un pueblo americano, con presencia de muertos vivientes, licantropas o psicópatas, todo girando en torno a una pequeña (pero letal) criatura llamada Sam, encarnación del espíritu de Samhain (uno de los nombres más antiguos de esta celebración). Aprovechamos estas líneas para recomendar una película extraña, divertida y perturbadora llamada El aprendíz de Satanás (2004) donde un niño bobo adorador de Satán (por culpa de un videojuego, vaya hombre) ayuda a un psicópata enmascarado en sus tropelías por puro despiste. Los fans de la serie Vikingos encontrarán ahí a una joven y lozana Katheryn Winnick pre-Largertha.

Otra franquicia que parece seguir en marcha, con Halloween como base, es Hell House LLC, con formato “found footage” y cinco películas desde el estreno de la primera en 2015, donde se nos introduce en un pasaje del terror montado, de forma inconsciente, dentro de una casa encantada. El último icono del cine slasher, Art el payaso, también ha estado relacionado íntimamente con Halloween desde su primera aparición en la película de episodios All Hallow's Eve (2013), para luego hacerse protagonista absoluto en Terrifier (2016) y Terrifier 2 (2022), donde el silencioso Art se ensaña sangrientamente con todos los que se le cruzan, así porque sí, durante la noche de Halloween. Estos notables éxitos de taquilla del director Damien Leone que se repitieron en Terrifier 3 (2024), ambientada en Navidad.

Así que ya sabes, ármate de chuches y palomitas y que no se diga que no tienes nada que ver esa noche. Quién sabe, lo mismo hasta te dan ideas para un disfraz o un buen susto.

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